Muchas veces lo más importante es la imaginación. La innovación, crear cosas originales. Últimamente están muy de moda los restaurantes de cocina creativa, con platos ingeniosos en los que han usado técnicas químicas que consiguen cambiar las texturas y potenciar los sabores de los alimentos. Que una fresa sepa como una super fresa, pero que además tenga un aspecto de mouse y una textura de esponja; no es tarea fácil.
Mi cocina es mucho más humilde que la de estos grandes chefs. Pero cuento con la ayuda de la imaginación como utensilio principal. Me gusta cocinar y me gusta comer aquello que cocino. Menuda sorpresa no? La gracia reside en el poder. El poder de elección que tienes al cocinar, eliges los ingredientes y luego los cocinas un poco "al tún tún", sin saber como acabará la cosa. No son grandes platos, sobretodo ensaladas en las que mezclo lo frío con lo caliente pero es divertido y de momento no he recibido quejas de mis invitados.
Caso aparte son los postres, para mi son otro tipo de plato, como una especialización. Conocedor de mi nueva afición por los postres mi pareja me regaló el libro del pecado "I love chocolate" en el que aparecen fáciles y sabrosísimas recetas todas con el chocolate como ingrediente principal. Esta noche haré la primera receta Chocolate Crème Brulée, ya os contaré que tal me va.
No vayamos a pensar que no disfruto de los buenos restaurantes, en los que sólo participo como comensal. Soy de esas personas que le gustan cambiar de sitio y de plato. Uno de mis compañeros de degustación siempre peca de pedirse lo mismo allá donde vamos. Y eso a mi me "repatea", porque esta bien comparar pero también saber elegir lo mejor de cada sitio, y sobretodo descubrir cosas nuevas. Eso es lo mejor. Aunque he de confesar que soy fan de las tartas de queso y repito allá donde voy... es cuestión de principios.
Mi cocina es mucho más humilde que la de estos grandes chefs. Pero cuento con la ayuda de la imaginación como utensilio principal. Me gusta cocinar y me gusta comer aquello que cocino. Menuda sorpresa no? La gracia reside en el poder. El poder de elección que tienes al cocinar, eliges los ingredientes y luego los cocinas un poco "al tún tún", sin saber como acabará la cosa. No son grandes platos, sobretodo ensaladas en las que mezclo lo frío con lo caliente pero es divertido y de momento no he recibido quejas de mis invitados.
Caso aparte son los postres, para mi son otro tipo de plato, como una especialización. Conocedor de mi nueva afición por los postres mi pareja me regaló el libro del pecado "I love chocolate" en el que aparecen fáciles y sabrosísimas recetas todas con el chocolate como ingrediente principal. Esta noche haré la primera receta Chocolate Crème Brulée, ya os contaré que tal me va.
No vayamos a pensar que no disfruto de los buenos restaurantes, en los que sólo participo como comensal. Soy de esas personas que le gustan cambiar de sitio y de plato. Uno de mis compañeros de degustación siempre peca de pedirse lo mismo allá donde vamos. Y eso a mi me "repatea", porque esta bien comparar pero también saber elegir lo mejor de cada sitio, y sobretodo descubrir cosas nuevas. Eso es lo mejor. Aunque he de confesar que soy fan de las tartas de queso y repito allá donde voy... es cuestión de principios.
4 comentaris:
Voy a tener el placer de probar el exquisito menú con el que nos va a sorprender la chefa...cuento los minutos, mmmmmm... Te irá bien practicar para cuando estés por tierras inglesas!! Un besito!!
Yo también adoro comer, pero no engullir ( eso forma parte de mi pasado) ahora me encanta disfrutar comiendo y saborear cada bocadito mmmmm
La verdad es que yo también pedía siempre lo mismo en cada restaurante, lo típico, algo que sabes que te va a gustar, para que arriesgarse?? pero eso también está cambiando y es que cada vez que pruebo algo nuevo, me gusta!!! como por ejemplo mil hojas de solomillo con compota de manzana y cebolla caramelizada (mmmm la boca agua!!!)
Aunque lo mejorcito está en los postres y mejor aún si lleva chocolate! así que tendré que probar alguna receta de ese gran libro pq yo también love el chocolate!!
Doncs a mi me repapea que s'escriguin parauletes en francès sense tenir-ne ni idea, per jugar a fer-se l'elegant. On dit "le meilleur chef" et pas "le mieux chef", puix que chef és un nom i per tant requereix d'un adjectiu i no d'un averbi.
Crème brûlée, i no crème brulé.
I ratatouille, amb una sola te.
eppp, doncs si de francès no en tinc ni idea! Vaig tirar de Google i babel fish (traductor), però bé ja ho he rectificat!
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