dilluns, 6 d’agost del 2007

Los lunes de agosto

Los lunes de agosto no son como la mayoría de los lunes.
Los lunes de agosto hace mucho calor y cuando tú te pones en pie para ir al trabajo, la ciudad está aún dormida. El autobús vacío, emana esa tranquilidad que habías olvidado después de tantas semanas en las que te convertías en sardina enlatada por unos minutos.
Los lunes de agosto, tu jefe no trabaja y llegas 10 minutos tarde pero es que aún no ha llegado casi nadie. Y al cabo de media hora ya es la hora de desayunar.
Los lunes de agosto no suena el teléfono y tú no quieres que suene. Ni siquiera tienes ganas tú de llamar.
Antes de un lunes de agosto, pasaste un fin de semana intenso, hacia mucho calor y durante el día te mantuviste fresco bajo el agua o con el aire acondicionado, por la tarde sales a por un helado y por la noche es cuando llega la acción. Estamos rejuvenecidos porque en el ambiente se respira ese relax de cuando la mayoría está de vacaciones y es feliz. Feliz por no trabajar. Feliz por poder salir hasta las tantas sin preocuparse por los lunes de agosto. Y aquí aparecen los campeones/as de la noche. Que salimos y aguantamos como el que más sabiendo que el lunes hay que ir a trabajar. Y ya sé que mi historia es todo un drama por el que muchos pasan y quizás no se quejan tanto.
Pero ya que no me queda otra, al menos déjame quejarme de los lunes de agosto.

1 comentari:

Anònim ha dit...

Com que el jefe no treballa??? Que ha allargat les vacances? jejejeje
Per cert, molt xula la foto!