diumenge, 9 de setembre del 2007

Escapada a Praga

Ya estoy de vuelta. Unos días en una ciudad como Praga hacen volver a cualquiera de mejor humor. Ha sido una buena idea empezar las vacaciones con el plato fuerte. Praga es una ciudad que te envuelve con su encanto, sus calles están llenas de magia y luces que emiten los cristales de Bohemia y las piedras de ámbar que decoran muchos escaparates. Paseos por el puente de Carlos, la sinagoga, el Castillo de Praga y sus vistas desde la Catedral de San Vito después de subir sus 287 escalones. Valió la pena, aunque yo llegué a la torre hasta mareada después de esa larga escalera de caracol.

La gente es más fría que aquí, es algo que ya me esperaba y sobretodo que la mayoría no tiene ni idea de ninguna lengua más que el checo. Menuda sorpresa, hablan peor el inglés que en España! Después también está el tema de las coronas checas todo parece super caro y en realidad es más barato que en Barcelona, una cena 250 coronas (10 euros), una cerveza de medio litro no llegaba ni a 50 coronas!

Sin duda yo recomiendo visitar esta ciudad europea con toques exóticos y reminiscencias de la ya desaparecida Checoslovaquia.

2 comentaris:

Anònim ha dit...

OOhhh!!! Genial!! Que bien lo hemos pasado, eh?? Preciosa ciudad!!
Próxima visita: Oxford!!

Mònica Colomer ha dit...

Una miqueta d'enveja nena. Però per poc, que jo ja estic apunt de fer les maletes, eh. Al final sembla ser que el destí serà Turquia. Ens veiem aviat. Petons